Técnica

Cada vitraux consta de cuatro secciones, con el objeto de mejorar sus estructuras. Por razones de costo y calidad de materiales, se hizo necesaria la importación de materias primas desde los Estados Unidos.

En la confección se trabajó la técnica medieval denominada “grisalla”, cuya principal característica es la de pintar a través de la luz, dando sombras y volúmenes, proceso en el que se funde el vidrio con la grisalla, asegurando la permanencia incólume de la obra a través del tiempo.

Para el ensamblaje de los diversos elementos del vitraux, se utilizaron dos técnicas: perfil de plomo y cinta de cobre. Además, todas las piezas de vidrio se unieron con soldadura de estaño, a fin de asegurar la buena estructura y que perduren en el tiempo.

Para la realización del delicado trabajo de confección fueron utilizados en pleno todas las herramientas e implementos del taller de Vitrales JF: tres hornos eléctricos, cada uno capaz de alcanzar 1200º Celsius; tres máquinas pulidoras de vidrio; juegos de cortadores y alicates; cautines; sierras eléctricas para cortar vidrio; soldadura al arco y soplete oxi-gas; además de un ácido especializado para matear el vidrio.